• Desarrollar tolerancia a la frustración es parte esencial del desarrollo emocional de niño

    Desarrollar tolerancia a la frustración es parte esencial del desarrollo emocional de niño

    27 de Agosto de 2018


    Hay muchas claves que se esconden tras las conductas violentas y de intolerancia por parte de los menores y conocerlas es clave para poder atajarlas.

    ¿Qué hay detrás del incremento de los delitos cometidos por menores, sobre todo los relacionados con la violencia en el ámbito familiar? 
    La violencia, tanto la de género como la familiar, tiene una estructura parecida, en el sentido de que son formas aprendidas de relación entre las personas.

    Todo está enmarcado en el ámbito de la desigualdad y, en el caso de los menores, forma parte de un empoderamiento de estos sobre sus progenitores. En este caso hay que reflexionar sobre la permisividad y la falta de educación en valores por parte de los padres, que en muchos casos se debe a falta de tiempo, y todo eso afecta al propio desarrollo de los menores y de la familia.

    ¿Hay un perfil que responda al de menores conflictivos? 
    No, pero sí hay contextos de mayor permisividad y de darle siempre a los niños lo que quieren en el momento que ellos quieren. Al darles todo inmediatamente, sin manejar los tiempos, los niños no llegan a desarrollar tolerancia a la frustración, que es una parte importante del desarrollo emocional.

    En nuestras vidas no vamos a poder tenerlo todo en todos los momentos y eso es algo que hay que enseñar a los menores desde las primeras etapas. También afectan los dispositivos electrónicos: darles el teléfono para que jueguen o ponerlos delante de la tele y así tener más tiempo para nosotros... Eso los sobreestimula pero no permite un desarrollo más integral, sino solo satisfacer esa necesidad inmediata.

    ¿Qué alternativas tienen las familias en las que hay menores con comportamientos conflictivos? 
    Deben empezar a orientarlos hacia una mayor tolerancia a la frustración, ayudarlos a que aprendan a gestionar sus propias emociones, y para eso es necesario tener más tiempo para ellos, pero tiempo de calidad, no solo en cantidad.

    Jugar al aire libre y con los amigos, es decir, socializar, también es importante. Lo contrario provoca carencias que generan falta de habilidades y eso también causa frustación que, muchas veces, se refleja con actitudes agresivas e intolerantes...

    ¿Y qué hay que hacer una vez que ya está instalada una conducta violenta? 
    Es complicado, porque lo que hay que hacer es desaprender esa conducta de violencia y aprender otras formas de manejarse.

    Cuando la situación se ha desbordado y hay conductas violentas y de intolerancia repetidas en el tiempo, incluso en la propia escuela o en la calle, y la gestión de la ira o de la rabia está descontrolada, entonces empieza a haber un trastorno de conducta y hay que tomar medidas. Cuando los padres no son capaces de manejarlo, es el momento de pedir ayuda.

    ¿A partir de qué edades es más difícil reconducir esas situaciones o cuándo hay que recurrir a esa ayuda profesional? 
    El momento de hacerlo es cuando se da la circunstancia en la que los padres se sienten desbordados. Lo que no se debe hacer es dejarlo pasar y asumir conductas agresivas o violentas. Cuando un menor emite esas conductas con sus padres lo que hace es ejercer poder sobre ellos y ese poder es instrumental, porque quiere conseguir cosas.

    Si dejamos que continúe así, la situación empeora, mientras que cuanto antes se intervenga antes se puede corregir y cambiar.

  • Hablemos de duelo

    Hablemos de duelo

    20 de Abril de 2018

    "A la hora de explicar a un niño la muerte de un ser querido, nos apoyamos en el posible impacto o en la dificultad que creemos que tienen los niños para procesar esta situación. Por eso, acabamos dando explicaciones erróneas que sólo van a llevar al niño a una confusión mayor, la cual, unida al dolor de la experiencia, puede generar complicaciones y quizá un duelo patológico que necesite de intervención.

    Es habitual tratar de proteger a los niños. Creemos que protegiéndolos de la muerte les ahorramos sufrimiento, pero es todo lo contrario: los apartamos de un evento fundamental en sus vidas y es imposible evitarles todo el dolor. De hecho, si los niños crecen sin exponerse al sufrimiento, serán más propensos a la frustración y no desarrollarán las habilidades necesarias para afrontar eventos a los que seguramente deberán enfrentarse cuando alcancen la edad adulta".

    Con esta introducción, se presenta la nueva guía Hablemos de Duelo, un manual dirigido a padres, profesores y adultos en general, con el fin de solucionar sus dudas sobre el duelo infantil, orientando sobre la mejor forma de explicar a los niños qué es la muerte, un tema a menudo difícil de abordar.

    La Guía ha sido elaborada una psicóloga infanto-juvenil, miembro del grupo de expertas que desarrollan su labor en la Fundación Mario Losantos del Campo, una organización sin ánimo de lucro que trabaja en el ámbito de la Salud y la Educación y que, desde hace más de diez años, mantiene en Madrid un servicio gratuito de Psicoterapia para adultos y menores en duelo, además de desarrollar actividades de estudio y formación en torno a este proceso.

    Tal y como señala su autora, este manual pretende ser una herramienta práctica para ayudar a los padres y profesores a atender y acompañar el duelo infantil, ofreciendo respuestas concretas a las diferentes situaciones que pueden darse en el seno de la familia cuando fallece un ser querido, desde las dudas más habituales (¿Puedo llevar a mi hijo al tanatorio? ¿Cómo le explico una incineración?), hasta los escenarios más complejos (¿Debo comunicarle un suicidio? ¿Cuándo es necesario buscar ayuda terapéutica?). Asimismo, se incluye un apartado especial sobre cómo atender el duelo en personas que padecen una discapacidad intelectual y un capítulo dirigido a profesores, sobre claves e ideas para la intervención en duelo en el contexto educativo, un lugar donde los niños pasan muchas horas al día y desde el cual pueden recibir un apoyo.

    La guía se encuentra disponible en la página Web de la Fundación,o bien directamente a través del siguiente enlace:

    Hablemos de duelo

  • Recomendaciones de la APA para reconocer los síntomas del estrés en niños y adolescentes

    Recomendaciones de la APA para reconocer los síntomas del estrés en niños y adolescentes

    20 de Abril de 2018


    Los niños y adolescentes, al igual que los adultos, pueden experimentar estrés. Existe una amplia variedad de situaciones estresantes, tales como el desempeño escolar, las relaciones sociales o la percepción y el manejo de las expectativas de los padres y el profesorado, que pueden elicitar tal nivel de ansiedad, que desemboque en un cuadro de estrés. Sin embargo, no siempre los adultos detectan cuando los menores están sufriendo problemas de esta índole. Por este motivo, la Asociación Americana de Psicología (APA-American Psychological Association) ha publicado un artículo en su página Web, a través de la cual ofrece una serie de recomendaciones a padres y cuidadores para detectar posibles señales de estrés en niños y jóvenes, tal y como recogemos a continuación:

    Atender a los cambios negativos en el comportamiento de los menores

    Los jóvenes de todas las edades, y especialmente los más pequeños, pueden tener dificultades a la hora de reconocer y verbalizar que están experimentando estrés.  

    No obstante, sí se pueden observar ciertos cambios en el comportamiento: pueden manifestar irritabilidad y mal humor, dejar de realizar actividades con las que solían disfrutar, expresar preocupaciones continuamente, quejarse en exceso del colegio, llorar, mostrar reacciones de miedo desproporcionadas, aferrarse a un padre o profesor, problemas de sueño (dormir demasiado o muy poco) y en la alimentación (comer en exceso o muy poco).

    Durante la adolescencia, el grupo de iguales incrementa su relevancia, teniendo más confianza y pasando más tiempo con ellos que con la familia; partiendo de esta realidad, cuando un adolescente evita significativamente a sus padres, expresa una hostilidad excesiva hacia algún miembro de la familia o se distancia de sus amigos en favor de un nuevo grupo de amistades, podría ser indicativo de estrés.

    En relación con lo anterior, la APA recuerda que pese a que las conductas negativas no siempre están relacionadas con un nivel excesivo de estrés, sí indican que “algo anda mal”.

    Los síntomas físicos de malestar pueden estar causados por el estrés

    Algunos síntomas físicos de malestar pueden ser secundarios a una situación de estrés: si un niño o un adolescente se queja constantemente de dolor de estómago o de cabeza (cuando el médico de Atención Primaria ha descartado cualquier causa física que los ocasione), o si estas quejas aumentan en determinadas situaciones (por ejemplo, antes de un examen), podría estar experimentando un nivel significativo de estrés.

    Observar cómo interactúan con los demás

    En ocasiones, los niños y adolescentes pueden comportarse de modo habitual en casa, pero de una manera inusual en otros entornos. Es fundamental que los padres se coordinen con el personal educativo y otros padres de amigos y compañeros para conocer cualquier fuente de preocupación de sus hijos y saber cómo actúan en diferentes contextos.

    Escuchar e interpretar

    Como los niños a menudo no están familiarizados con la palabra estrés y su significado, pueden expresar sentimientos de angustia a través de otras palabras como "preocupado", "confundido", "molesto" y "enfadado". Los niños y adolescentes también pueden expresar sentimientos de estrés cuando expresan cosas negativas sobre ellos mismos, los demás o el mundo que los rodea (por ejemplo, "a nadie le gusto""soy estúpido""nada es divertido"). Es importante que los padres escuchen estas palabras y declaraciones y traten de interpretar por qué su hijo o hija las está diciendo y si podrían ser un indicio de estrés.

    Buscar apoyo

    En caso de detectar posibles síntomas de estrés, la APA recomienda acudir a un psicólogo, al ser un profesional debidamente cualificado para ayudar a las personas a identificar los problemas y desarrollar estrategias eficaces para afrontar las situaciones que generan estrés.

    Se puede acceder al artículo desde la página Web de la APA o bien directamente a través del siguiente enlace:

    Identifying signs of stress in your children and teens

  • que es la violencia en la escuela?

    que es la violencia en la escuela?

    11 de Abril de 2018

    La violencia es todo acto intencional, dirigido a dominar, controlar, agredir o lastimar a alguien más, puede ocasionar daños irreversibles. Implica un abuso del poder mediante el empleo de la fuerza bien sea física  psicológica, económica..  

    Casi siempre es ejercida por las personas que tienen el poder en una relación, como el padre y/o la madre sobre los y las hijas, los y las jefas sobre los y las empleadas, los hombres sobre las mujeres, los hombres sobre otros hombres y las mujeres sobre otras mujeres, pero también se puede ejercer contra uno mismo.


    La violencia, bien como conducta de relación o como método de resolución de conflictos entre las personas, deriva en consecuencias nefastas y destructivas, tanto físicas como psíquicas (la violencia doméstica, en el trabajo, en la escuela).  

    En la escuela la violencia se ejerce como modo de control. Cualquier niño, niña o adolescente víctima o testigo de un acto violento, además de sufrir la consecuencia dolorosa inmediata, interioriza una experiencia negativa mediante la cual aprende el mecanismo de la conducta violenta. Muchos de ellos acaban concluyendo que en el mundo lo que funciona realmente es la ley del más fuerte, además esta creencia queda reforzada con los acontecimientos bélicos y violentos que ven a través de los medios de comunicación.

     Otros, aprenderán que el modo de quedar a salvo de ser víctima, es aliándose con el agresor.

    Además, los agresores, acostumbrados a conseguir beneficios mediante su conducta, aprenden e interiorizan que el uso de la violencia es un modo práctico de conseguir cosas, de esta forma, están construyendo el camino para convertirse en delincuentes.

    La definición más aceptada y utilizada de bullying, también denominado con otras acepciones (acoso escolar, maltrato entre iguales, violencia entre iguales…) es la formulada por Olweus (1999).

     Este investigador considera que un estudiante está siendo intimidado cuando otro estudiante o grupo de estudiantes le dice cosas mezquinas o desagradables, se ríe de él o ella o le llama por nombres molestos o hirientes. Le ignora completamente, le excluye de su grupo de amigos o le retira de actividades a propósito. Golpea, patea y empuja, o le amenaza. Cuenta mentiras o falsos rumores sobre él o ella, le envía notas hirientes y trata de convencer a los demás para que no se relacionen con él o ella.

     Estas conductas ocurren frecuentemente y es difícil para el estudiante que está siendo intimidado defenderse por sí mismo.

     También es bullying cuando un estudiante está siendo molestado repetidamente de forma negativa y dañina. Pero no lo podemos llamar bullying cuando alguien se mete con otro de forma amistosa o como en un juego. Tampoco es bullying cuando dos estudiantes de la misma fuerza discuten o pelean.

    La violencia en la escuela es un hecho que ocurre de un modo frecuente y en muchas ocasiones es necesario identificarlo precozmente para que se minimicen las consecuencias que en algunos casos pueden ser devastadores para salud de todos los afectados. En la violencia escolar hay diferentes personas implicadas; esté el menor acosado, el acosador o acosadores y el resto de los menores que consienten el acoso.

      ¿ Como se detecta el acoso y como se diferencia de un conflicto entre iguales? 

    Normalmente la diferencia es la intensidad y persistencia del abuso y la percepción por parte del niño/a acosado/a de que cualquier cosa que haga es inútil o ineficaz para salir de la situación de maltrato dentro de la escuela. Una vez detectado el problema hay que evaluar la incidencia y las consecuencias en los diferentes implicado e intervenir a nivel escolar y/ o terapeutico cuando las consecuencias psicológicas se han evidenciado.

     La forma de intervenir a nivel escolar cuando la prevención primaria ha fallado es establecer sanciones inmediatas a los acosadores y dar apoyo sin condiciones a los acosados. Las posibles consecuencias psicolgicas en las personas implicadas. En los acosados:

    •  Problemas de autoestima Dificultades de relación
    • Problemas mentales( ansiedad, depresión, trastornos alimentarios)
    • Problemas en la escuela ( problemas de rendimiento escolar)

    En los acosadores:

    • Problemas de relación en la adulted.
    • Aprender que comportarse violentamente no tiene consecuencias negativas y esto puede generarle consecuencias legales futuras.
  • ¿que es el estres?. ¿como nos afecta?

    ¿que es el estres?. ¿como nos afecta?

    11 de Abril de 2018

    Estrés

    El primer autor que definió la respuesta de estrés fue Canon como una respuesta fisiológica, psicológica o emocional ante un entorno peligroso, que en determinadas condiciones podía romper el equilibrio del individuo. 

    El estrés se define como ”el proceso en el que las demandas ambientales comprometen o superan la capacidad adaptativa de un organismo, dando lugar a cambios biológicos y psicológicos que pueden situar a la persona en riesgo de enfermedad”.

    El estrés implica un estado de activación de nuestro cuerpo para hacer frente a las exigencias de la vida. Cuando estas exigencias se refieren al ámbito laboral, se habla de estrés laboral. El trabajador se siente desbordado al percibir un desequilibrio entre las exigencias del medio y su capacidad para dar respuesta a la situación.

    El estrés se contempla como un proceso amplio que involucra mecanismos bioquímicos, psicológicos, fisiológicos y conductuales, muchos de los cuales están relacionados, directa o indirectamente, con la salud. De esta manera, existe un abanico de definiciones que resaltan uno u otro aspecto del proceso.

    Así, para Gatchel, Baum y Krantz (1989) el estrés es el proceso por el que los hechos del entorno amenazan o desafían el bienestar de un organismo y por el que el organismo responde a éstos. Ante la aparición de un estímulo estresante, intensos y/o crónicos, la activación del mecanismo de respuesta a estos estímulos provocaría consecuencias negativas para la salud y el rendimiento.

     El organismo pone en marcha una respuesta compleja de carácter psicológico y fisiológico y cuando nuestra respuesta es adecuada a la demanda nos ayuda a solucionar nuestros problemas cotidianos pero cuando las demandas del ambiente superan nuestros recursos entonces en cuando aparecen los problemas de salud.

    En muchas ocasiones el estrés tiene que ver con nuestra propia percepción de nuestros recursos o de nuestras formas de afrontamiento y en esas áreas es donde se puede y debe intervenir para aprender  a hacer frente a situaciones que pueden llegar a ser críticas y que perjudican nuestra salud.

  • Talleres formativos

    Talleres formativos

    11 de Abril de 2018

    • - Problemas de conducta de los hijos.
    • - Situaciones de duelo.
    • - violencia de género
    • - Habilidades sociales.
    • - Autoestima
    • - Orientación en las dificultades en el proceso de adopción.
    • - Asesoramiento en el proceso de adaptación de los hijos ante la separación de sus padres.

  • Que son las emociones y para que sirven

    Que son las emociones y para que sirven

    11 de Abril de 2018

    Las personas  somos seres racionales y emocionales.

    Las emociones son universales y forman parte de nuestro desarrollo evolutivo, nos han ayudado a sobrevivir como especie. 

    hay cientos de emociones y con diferentes matices que están relacionados con la situación , las personas implicadas y en contextos.


    Las emociones básicas de las que disponemos son:

    • La Tristeza
    • La alegría
    • El miedo
    • El asco
    • La sorpresa
    • La ira

    Las emociones han servido para adaptarnos a las diferentes situaciones a lo largo de nuestra supervivencia como especie, del modo en que interpretemos tales emociones en función de las situaciones va a generar respuestas de psicofisiológicas, cognitivas y conductuales que nos ayudarán o no a afrontar una situación o no

    Ante problemas de adaptación a diferentes situaciones que nos genera desbordamiento emocional   en forma de depresión, ansiedad, fobias.... sería preciso buscar las estrategias y herramientas necesarias que nos ayuden a solucionar nuestros problemas

    Además de servirnos como modo de adaptación a las diferentes circunstancias,  nos sirven para ayudarnos a aprender y reconocer objetos o conocimientos, así como para motivarnos o apartarnos de situaciones agradables o nocivas. 

  • ¿Porque sentimos ansiedad?

    ¿Porque sentimos ansiedad?

    11 de Abril de 2018

    ¿Que es la ansiedad?

    La ansiedad en una respuesta normal que nos ayuda a afrontar diferentes situaciones y circunstancias en la vida, suele ser adaptativa, ya que algo de ansiedad siempre nos va ayudar para acometer cualquier empresa en nuestra vida como superar un examen, ir a una entrevista de trabajo...
    Podemos considerar que forma parte de un trastorno- trastorno por ansiedad- cuando la intensidad y la duración persisten  y nos impiden realmente enfrentarnos con eficacia a nuestro objetivo.
    En estos casos hay que realizar una evaluación personalizada y una intervención individualizada. Para ello se recomienda como tratamiento la relajación, detección de pensamientos erróneos....


  • ¿Que es un informe pericial psicológico?

    ¿Que es un informe pericial psicológico?

    11 de Abril de 2018

    ¿Que es un informe psicológico?

    Un informe psicológico es un documento científico. Supone el producto de un proceso ajustado a normas a través del cual se han obtenido unos resultados de los que se derivan una serie de acciones que dan respuesta a los objetivos previamente formulados. Dicho proceso ha sido realizado por un experto (el psicólogo evaluador) que asume la responsabilidad de todas sus acciones. Así, un informe psicológico no debe diferir, en líneas generales, de lo que es el informe de una investigación científica, debiendo contar con los suficientes datos  para identificar a su autor y exponerlo de tal manera que pueda ser replicable o contrastable por otros evaluados.

    Toda evaluación psicológica, debe ser científica, actualizada, centrada en el momento social e histórico en el que se realiza la evaluación. Además, en toda evaluación, la dinámica contextual también va cambiando, o sea que es importante reflejar en los informes que las circunstancias que se evalúan corresponden al momento y situación de la evaluación y que no se puede extrapolar a otras circunstancias y momentos. 

    Una máxima que hay que tener en cuenta que en toda evaluación forense hay que hacer una máxima observación,media descripción y una mínima inferencia ( Vázquez y Hernández 1993).

    Los ámbitos donde se van  a necesitar de la aportación de uu informa psicológico como prueba forense son:


    1. Situaciones de separaciones y divorcios en donde se establezca los criterios adecuados en relación los hijos menores.
    2. Situaciones de acoso escolar y laboral y las consecuencias de cada una de ellas.
    3. Valoración de secuelas de cualquier episodio o situación de violencia ( agresiones sexuales, violencia de género...)


  • Que es un informe pericial

    Que es un informe pericial

    11 de Abril de 2018

    Ante todo, un informe psicológico es un documento científico. Supone el producto de un proceso ajustado a normas a través del cual se han obtenido unos resultados de los que se derivan una serie de acciones que dan respuesta a los objetivos previamente formulados. Dicho proceso ha sido realizado por un experto (el psicólogo evaluador) que asume la responsabilidad de todas sus acciones

    Así, un informe psicológico no debe diferir, en líneas generales, de lo que es el informe de una investigación científica, debiendo contar con los suficientes datos  para identificar a su autor y exponerlo de tal manera que pueda ser replicable o contrastable por otros evaluados

     Toda evaluación psicológica, debe ser científica, actualizada, centrada en el momento social e histórico en el que se realiza la evaluación.

      Además, en toda evaluación, la dinámica contextual también va cambiando, o sea que es importante reflejar en los informes que las circunstancias que se evalúan corresponden al momento y situación de la evaluación y que no se puede extrapolar  a otras circunstancias y momentos.

     Una máxima que hay que tener en cuenta que en toda evaluación forense hay que hacer una máxima observación, media descripción y una mínima inferencia ( Vázquez y Hernández 1993). La información que se debe comunicar es aquélla en la que tenemos más seguridad. Es habitual, y aconsejable, que dispongamos de una buena serie de datos observacionales y descriptivos, menos inferenciales y también más asequibles al conocimiento del sujeto, que puedan ser de provecho. Debemos escribir aquellos enunciados que estemos preparados para exponer y defender con confianza ante el tribunal, y no cualquier opinión que los abogados consideren importante para reforzar su postura. 

  • Comunicación de malas noticias y proceso de duelo: Pautas de intervención en los centros educativos

    Comunicación de malas noticias y proceso de duelo: Pautas de intervención en los centros educativos

    21 de Septiembre de 2016


    Ao longo do artigo exponse unha serie de recomendacións para lles comunicar malas noticias aos menores dentro do contexto educativo, xa que son a poboación máis vulnerable e necesitan ter ferramentas e recursos axeitados para afrontar por primeira vez o dó.

    O GIPCE é un grupo formado por psicólogos e psicólogas especialistas na intervención psicolóxica en catástrofes e emerxencias que pertencen ao Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia e que desenvolve o seu labor desde o ano 1996. Desde o ano 2004, o GIPCE atendeu diversas situacións críticas que afectaron a diferentes membros da comunidade educativa. Hai que ter en conta que cada intervención ten as súas peculiaridades e, ao longo destes anos, procurouse promover unha mellor, máis rápida e eficaz resposta a cada incidente crítico desde a formación e experiencia dos profesionais que interveñen.

    Os menores ante o dó e a morte

    Cando falamos de dó, referímonos a un proceso emocional complexo e doloroso, composto de fenómenos fisiolóxicos, psicolóxicos e sociais que padecen as persoas pola perda dun ser querido ao que as une un vínculo afectivo.

    En gran parte das intervencións realizadas, observouse que os menores, en moitos casos, non se adoitan ter en conta por considerar que non están en condicións de comprender o que é a perda dun ser querido, mesmo se chega a non lles comunicar a triste noticia. É habitual intentar ocultarllo, nalgúns casos por estar a familia moi afectada e noutros por intentar evitarlles a dor pola perda, pero en ambos os casos o feito de agochar o que está pasando pode producir danos no ámbito emocional dos menores, tales como falta de confianza, falta de seguridade, irritabilidade etc. Outras razóns para non dicirllo poden ser o non saber como falarlles da morte aos menores ou tamén como enfrontarse ás posibles preguntas e reaccións do neno ou adolescente.

    Existen unha serie de variables que poden dificultar a elaboración do dó, como falecemento por actos violentos, morte por suicidio, visualización da persoa falecida ou morte inesperada da persoa ou persoas que o coidan.

    Como falar da morte con menores

    Normalmente é un familiar quen se encarga de lle dar a mala noticia ao menor, pero pode suceder que teña que ser un membro da comunidade educativa quen comunique o falecemento dun irmán ou irmá, proxenitor etc. Para iso deberíanse ter en conta as seguintes cuestións:

    o    Cando dicirllo? O antes posible.

    o    Quen llo di? O pai e/ou a nai ou a persoa máis vinculada emocionalmente e máis serena, deixando claro que o menor non está só nin abandonado.

    o    Onde se lle di? Nun lugar tranquilo e cómodo, sen interferencias.

    o    Como se lle di? Sentándose ao seu carón, mirándoo aos ollos, mantendo o contacto físico e dándolle tempo para que asimile a noticia.

    o    Que se lle di? Partindo do que xa sabe, contarlle o acontecido e dar só a información necesaria e verdadeira para que entenda a situación, permitíndolle facer preguntas e tratando de aclarar as súas dúbidas.

     

    Asistencia aos ritos funerarios

    A partir dos sete anos é recomendable ter en conta os menores nos ritos funerarios e de despedida, facilitándolles a súa asistencia se así o desexan e adaptándose á súa competencia emocional con independencia da súa idade. É importante explicarlles en que consisten os ritos funerarios para que non se sorprendan nin se asusten ante o que poidan presenciar.

    O aconsellable é que decidan libremente se queren asistir ou non ao tanatorio, funeral e/ou cemiterio e, en caso afirmativo, que estean acompañados en todo momento e se responda con claridade e na súa propia linguaxe a todas as preguntas que formulen. É fundamental que se estea pendente deles, dos seus xestos e das súas reaccións, comprobando se están demasiado afectados e valorando se deben continuar ou se é o momento de marchar. Se o menor elixiu non ir, hai que respectar a súa decisión e evitar que se sinta mal ou culpable.

    En ambos os casos, pode propoñérselle ao menor que leve un ramo de flores, un debuxo ou unha carta, a xeito de despedida, ao tanatorio ou á tumba da persoa falecida ou ao lugar onde esparexeron ou están depositadas as cinzas se foi incinerada. Este acto axudaralle no proceso de aceptación e facilitaralle a toma de conciencia pola perda do seu ser querido.

    Adolescentes nunha situación crítica

    A adolescencia é unha época de grandes cambios no ámbito social, intelectual, biolóxico e familiar, polo que aos adolescentes habitualmente lles custa entender e regular as súas propias emocións. O adolescente adoita pensar que a súa vida lle irá sempre ben, pero ante a presenza dun incidente crítico pode, en ocasións, adoptar unha pose de distanciamento e fortaleza pola falta de vivencias ante a perda e o dó, pero isto demóstralle que as persoas son vulnerables e iso é dificilmente tolerable para eles.

    Aínda que a maioría dos adolescentes nesta etapa de rebeldía adopta posturas de oposición e confrontación cara ás súas familias e profesorado, a perda de seres queridos xeralmente agrava o distanciamento. Sorprende que algúns, ante a necesidade de expresar os seus sentimentos, amosen actitudes sensatas, tanto ou máis ca no caso das persoas adultas.

    Un aspecto favorable é que se trata dunha etapa onde se promoven con grande intensidade e frecuencia as relacións sociais no grupo de iguais, polo que ante un incidente crítico o adolescente contará co apoio e coa solidariedade de todas as súas amizades e mesmo de compañeiros e compañeiras da clase. Con todo, hai casos nos que pode ocorrer o contrario: que o adolescente se ille.

    O centro educativo, sabendo que o grupo de iguais ten un valor protector de apoio, debe darlle soporte ao adolescente para que o seu grupo tamén lle axude. Para que o grupo de iguais poida ser solidario necesita:

    ·         que se lle teña en conta,

    ·         que lles dean información e pautas sobre o que poden facer polo compañeiro ou compañeira,

    ·         que as persoas adultas valoren positivamente a súa implicación no coidado do adolescente afectado.

     

    Como implicar os adolescentes nun incidente crítico

    ·         Tratar o adolescente como se xa fose unha persoa adulta (xa se senten como tales cando lles convén). Hai que usar unha linguaxe, xestos e actitudes que lles dean a entender que se lles trata como persoas adultas.

    ·         Ofrecer información, relatando o ocorrido e omitindo o que se pensa que o adolescente debería facer. Se considera que necesita consello, xa o pedirá.

    ·         As persoas adultas deben de estar dispoñibles, pero evitarán impoñerlle a súa presenza ao adolescente.

    ·         Débese respectar o seu espazo tanto para estar só ou soa como para estar co seu grupo de iguais, preguntándolle se é un bo momento para falar, se necesita algo, ofrecerlle diferentes opcións e convidalo ás actividades que se van organizar.

    Comunicación de malas noticias no contexto educativo

    Do mesmo modo ca coas familias, adoita existir unha certa tendencia por parte do profesorado a ocultarlle ao alumnado o falecemento dun membro da comunidade educativa, así como a non saber reaccionar ante a devandita situación nin xestionala fronte ao alumnado. A continuación expóñense unha serie de pautas para facilitar a comunicación de malas noticias aos menores no contexto educativo:

    ·         Debe darse ao alumnado a información necesaria canto antes, adaptada á súa idade e capacidade emocional, evitando os detalles morbosos e os eufemismos, de maneira delicada, asegurándose de que o alumnado escoita e entende. Hai que tratar de responder as súas dúbidas e os seus temores con claridade, transmitíndolles sempre calma.

    ·         As explicacións que se ofrezan deben ser concretas, curtas, comprensibles e veraces. Unha vez comunicada a noticia, pode suceder que o menor se comporte como se non pasase nada.

    ·         Se a morte se produce por enfermidade, recoméndase comezar dicíndolles aos máis pequenos e pequenas: “estaba moi, moi, moi enfermo”. No caso de falecemento no hospital, débese facer fincapé na gravidade da súa enfermidade e que se fixo todo o posible por salvar esa persoa.

    ·         No caso de que a morte sexa repentina, aconséllase ser o máis fiel á realidade, aínda que é recomendable, en casos de morte violenta ou por suicidio, evitar os detalles que non se consideren relevantes para a comprensión do sucedido e sempre adaptándose ás características evolutivas do menor.

    ·         É necesario previr posibles sentimentos de culpa ou de vergoña no menor, xa que este pode pensar que é o causante do incidente crítico, por exemplo, por portarse mal ou por discutir recentemente.

    ·         É importante que as persoas adultas eviten expresións do estilo: “deixounos”, “foise” (non é un abandono por vontade propia), “a morte é un soño”, “está durmido”, “como era tan bo, Deus chamouno ao seu lado”, “foi de viaxe”, así como as que lle impoñan ao menor un deber ou responsabilidade non adecuado á súa idade e xénero: “agora es o home da casa” (ao neno) ou “agora tes que coidar da túa mamá e dos teus irmáns” (á nena).

    ·         Débese explicar que a morte é un proceso natural e universal de desenlace da vida. Tamén hai que dicirlle que é un proceso irreversible, xa que todas as funcións vitais terminan completamente no momento da morte. Para facilitarlle a comprensión deste feito ao alumnado menor de 10 anos, pódese facer fincapé en que o seu corpo deixou de funcionar: non se move, non respira, non lle latexa o corazón e non necesita alimentarse.

    ·         Débese incidir en que o menor non volverá ver o seu ser querido nin poderá abrazalo, pero que seguirá vivo no seu corazón, explicándolle o que é a morte, atendendo fundamentalmente ao que ten de definitiva e final.

    ·         Ante unha situación de perda, o normal é ter un sentimento de tristeza polo que hai que explicarlle que as bágoas son a expresión da dor.

    ·         Para falar do sucedido en educación infantil e primeiros cursos de educación primaria, é moi útil que o seu titor ou profesor comece preguntándolles polo que os nenos e nenas xa saben e, despois de escoitar, explicarlles o acontecido.

    ·         Aos irmáns, irmás ou familiares matriculados no centro dos menores afectados débeselles comunicar o incidente de forma inmediata, prestándolles a axuda necesaria (que estean sempre con compañía e proporcionándolles consolo).

    ·         Ante un suceso destas características, hai que destacar sempre a súa excepcionalidade xa que o feito non ocorre todos os días, polo que é necesario abordar as súas posibles consecuencias (tales como, por exemplo: fatalidade, fallo imprevisible).

    ·         Sempre se debe valorar de modo positivo a colaboración do alumnado na situación crítica, ben por propia iniciativa ou ben por suxestión dun adulto, xa que a devandita colaboración é un factor protector que lle axudará a procesar o vivido.

     

    Comunicación ás familias

    É de vital importancia unha correcta comunicación do incidente crítico ás familias directamente afectadas canto antes e para iso débese:

    1. Valorar a forma máis adecuada de facelo (por teléfono ou persoalmente).

    2. Ter en conta a situación da persoa que vai recibir a noticia (se está a conducir ou ten unha enfermidade grave).

    3. Explicar con serenidade o sucedido e moi brevemente: “Ao seu fillo ocorreulle algo moi grave: estaba a xogar ao fútbol no patio e deu un golpe moi forte na cabeza. O equipo médico xa está de camiño. Ten  que acudir ao colexio canto antes”.

    4. Asegurarse de que o desprazamento da persoa que recibe a noticia se realiza en condicións de seguridade, por exemplo, propoñéndolle que evite conducir.

    O equipo directivo debe aconsellar as familias que formen parte da comunidade educativa afectada que falen cos seus fillos e fillas sen ocultar a situación e transmitindo tranquilidade, apoio e seguridade:

    ·         Que lles conten sempre a verdade.

    ·         Que lles digan só aquilo que poidan entender e  asumir.

    ·         Que respondan ás preguntas que lles fagan sobre o que pasou.

    As familias deben permitir e respectar a expresión de sentimentos e emocións dos menores, así como tamén a súa ausencia. As persoas adultas poden servir de modelo adecuado de expresión do dó e, para iso, debemos ter en conta as seguintes recomendacións:

    ·         O pai e/ou a nai ou, de ser o caso, o titor ou titora legal deben estar física e emocionalmente próximos e dispoñibles para o momento en que os necesiten.

    ·         Facilitarlles aos seus fillos ou fillas a participación nos ritos funerarios se desexan asistir, explicándolles previamente o que van presenciar.

    ·         Restablecer a vida cotiá canto antes (rutinas, pautas e horarios) sen esquecer límites e normas.

    ·         Poden darse unha serie de reaccións non habituais, tales como volver mollar a cama, chorar con grande intensidade e desconsolo durante moito tempo, illarse, rexeitar aquilo que estea relacionado co incidente crítico, como ir á neve, subirse a un autobús ou bañarse na piscina.

    ·         Se pasado un tempo prudencial, de catro a oito semanas, a familia percibe que a intensidade destas reaccións non diminúe, que aumentan ou que dificultan de forma importante a súa vida diaria, hai que considerar pedir axuda profesional.

    Sobreprotexer os menores, tentando evitar o seu padecemento, pode ser interpretado como un modo de non telos en conta.

    Conclusión

    Debido á posible ocorrencia de incidentes críticos no contexto educativo, consideramos conveniente e necesario unha adecuada formación a mestres, profesorado  e educadores. Con independencia de contar con psicólogos especializados que poidan intervir nestes casos, cómpre unha formación específica para poder dar unha resposta serena e eficaz ante unha posible situación crítica.

    A morte é un proceso natural, universal e irreversible da vida que supón unha serie de emocións relacionadas coa perda. O traballo coas emocións faise imprescindible en educación: aprender a identificalas e saber manexalas axudaranos ao longo de toda a nosa vida.

    No contexto educativo hai ocasións nas que se lle ocultan ao alumnado as consecuencias tráxicas dunha situación crítica. Por iso, realizar unha boa comunicación do sucedido no incidente crítico  facilitará que o proceso de dó se inicie de forma adecuada para os afectados. Non debemos esquecer que nestas circunstancias moitos nenos, nenas e adolescentes se enfrontarán por primeira vez á morte dun ser querido e o que iso supón.

    Finalmente, tanto o centro como as familias deberán estar alerta a posibles complicacións emocionais nos menores que deriven da propia vivencia do suceso crítico.


    M.ª Leonor Galiana Caballero, educadora en centros de menores
    lenigal6@yahoo.es
    Concepción López Martín, mestra no CEIP de Fontes-Baíña en Baiona
    contxita.lopez@edu.xunta.es
    Olegaria Mosqueda Bueno, mestra, educadora e orientadora no IES Sta. Irene de Vigo
    omosqueda@edu.xunta.es
    M.ª Carmen Patiño García, docente/formadora e técnica de emprego e orientadora profesional.
    carmenmpatinog@hotmail.com
    Avelina Senra Comesaña, psicóloga clínica na UAD de Pontevedra.
    avelina.senra.comesana@sergas.es
    Julita M.ª Touriño Araujo, mestra con práctica privada en gabinete de psicoloxía en Pontevedra.
    jm-tourino@cop.es

    Psicólogas colexiadas e membros do Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias do Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia